
El Rav Berg habla sobre la Era de Acuario
Para mejorar nuestro entendimiento de la Era de Acuario, debemos preguntarnos: “¿Qué le ha sucedido a la muy promocionada Era de Acuario con su promesa de armonía y entendimiento, compasión y amor abundante?”. Nunca antes hemos estado tan cerca de un desastre nuclear.
Según la sabiduría kabbalística, el mundo físico es tan solo un punto en la infinita pantalla de la realidad, una interrupción estática, una pequeña alteración de la paz infinita. La realidad física del espacio-tiempo que la humanidad experimenta es meramente un patrón de interferencia que existe sólo en el destello del instante en el que vivimos como entidades físicas. Esta realidad física estará ahí solo hasta el momento, al final de nuestro proceso de corrección, en el que el universo se desintonice y deje de existir.
¿Qué prueba pueden ofrecer los kabbalistas para demostrar tales aparentemente osadas afirmaciones, cuando parece que no estamos tan cerca de resolver nuestros problemas, de lo que lo estaban nuestros ancestros? Ciertamente, la situación parece haber empeorado. ¿Cómo pueden la fe y el optimismo de los kabbalistas permanecer inalterados con los espectros de la guerra, el terrorismo y la proliferación nuclear deambulando como nubes negras en el horizonte de la conciencia humana?
El kabbalista ve la lucha de la ciencia por lograr más con menos como un reflejo del esfuerzo del hombre por despojarse de sus vestiduras oscuras y dar un paso más, de nuevo, hacia la Luz. Por lo tanto, cuando esta evolución se ve desde una perspectiva kabbalista, revela la tendencia innata en el hombre a despojarse de la rígida envoltura de lo físico y adentrarse en el infinito.
La Luz nunca descansa. Siempre nos está empujando hacia la culminación del proceso cósmico, el tikún (corrección) final. En esta Era de Acuario, nos impulsa incesantemente hacia un estado elevado e intenso de conciencia. Con cada día que pasa, la fuerza de energía de la Luz se intensifica cada vez más para proporcionarnos la oportunidad de eliminar la energía-inteligencia negativa y poner fin para siempre a la necesidad del Pan de la Vergüenza.
Cuanto mayor es la revelación de la Luz, mayor es la presión que recae sobre nosotros para revelarla. Hay un viejo dicho kabbalístico que dice: “Tanto como el ternero necesita mamar, la vaca siente una gran necesidad de compartir su leche”. Lo que el kabbalista ve hoy en día es un aumento de la presión, una aceleración del proceso conectivo que augura el inicio del fin de un largo y arduo proceso de ajuste y rectificación espiritual, y para muchos individuos, el amanecer de una nueva era.
Consecuentemente, el estrés se origina con la plenitud, el deseo de la Luz de potenciar y realizar los deseos de la vasija, de la humanidad. En esta Era de Acuario, la Luz ya no limita su deseo de compartir, ni considera la dimensión presente de nuestra capacidad para recibir plenitud. ¡No! Ahora la Luz dirige su plenitud hacia el pleno potencial de la energía-inteligencia del deseo de cada individuo.
Sin embargo, si uno no conoce la enseñanza de la doctrina de la restricción, entonces podrá ocurrir un grave cortocircuito. Por consiguiente, el individuo cuya práctica de la restricción se ha afianzado en su computadora mental, cosechará los beneficios máximos de la Era de Acuario.
Hoy Peter!
ResponderEliminarSabes a que hora?
Un beso,
Alex
11:25 de brasil,
ResponderEliminar+ 3hs. en españa, 14:25 hs.
beso,
p