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martes, noviembre 02, 2010

LOVNI STORY

Armando Beilin, aka mi padre, en la contraportada de su libro Lovni Story, posando con sus dos personajes.


viernes, agosto 21, 2009

Me lo mandó mi hermana Ximena, vale la pena, Benedetti que estará charlando en algún sitio con mi padre

Con esperanza

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrtotando imposibles
segura sin seguro

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes, por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco niños
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Mario Benedetti.

Dice Ximena: Este poema llegó a mis manos de la manera más extraña e improbable posible y además lo leí. Sentí que era Armando, que quería que lo lea y lo comparta y por eso lo hago. Ojalá sea así. Un beso.

viernes, agosto 14, 2009

Hugo Casares

Murió Hugo Casares.

Uno de los grandes creativos publicitarios, maestro de más de un gran creativo que anduvieron y andan desparramados por el mundo.

Y además gran amigo de mi padre y uno de los culpables de que yo a los 15 años decidiera hacerme publicitario. Me imagino que estarán ahora en algún sitio bebiendo un whisky y haciendo muchas risas juntos.

Gracias Hugo por todo lo que hiciste y nos enseñaste.

Al que le interese, aquí:

Murió Hugo Casares, un maestro de la publicidad

jueves, marzo 12, 2009

Y en el post anterior dije...

... "vale la pena vivir" al hilo de una de las frases preferidas de padre:

El que se muere pierde.

Pero estoy seguro que él no perdió, debe estar en algún sitio cagándose de risa con sus amigos y cantando ópera y escribiendo y dibujando y volviendo loco a Dios y a San Pedro...

Y sigue con nosotros, al menos conmigo.

sábado, enero 31, 2009

Diálogo

Antes una aclaración, más que nada para que el escenario quede claro...

Vivo en una isla subtropical del Atlántico sur, en una aldea de pescadores que en ésta época del año se llena de turistas de veraneo. En invierno es un placer, creo que somos dos pescadores y yo. Obviamente tengo (siempre tuve) el mar muy incorporado en mi vida. Pero (siempre hay un pero...) no me gusta hacer playa en verano, me harta ficar horas en la areia quente muriendo de calor... en verano solo voy al mar por los amaneceres, atardeceres y a nadar y por supuesto, cuando tercia, a navegar.

Así que nada mejor que trabajar.

Es lo que estoy haciendo en el cyber de unos amigos. No es que me guste pero me entretiene y además, unas pelillas extras nunca están de más...

Éste diálogo con un cliente no tiene pérdida:

cliente: me dijo mi mujer que escuchó una conversación, que sos former pupil del St. Andrew´s...

yo: pues si... tu también?

c: no, a mi hijo lo mandé al San Andrés pero ahora, que empieza la secundaria, lo tuve que sacar, es prohibitivo... no hay presupuesto que aguante...

yo: vaya, lo siento, que pena...

c: pero te quería decir algo... no te dá vergüenza con lo que tus padres invirtieron en tu educación estar sentado acá atendiendo un cyber?

(nota al pie: ahí sentí que se me empezaba a inflamar la vena de la garganta... algo me pegaba en el córtex frontal y me decía que esa conversa ya la había tenido...)

yo: la verdad, que bueno que mencionas eso, es algo que llevo un tiempo pensando y me tiene preocupado...

(otra nota al pie: sonorizar lo anterior con sotaque beilin's ironicus, me atrevería a decir que rayando lo cínico)

c: lógico, el esfuerzo enorme q' debe haber sido para tu padre mandarte al San Andrés y que carajo hacés acá decepcionándolo de ésta manera...

(más notas al pie: cagamos dijo ramos... por favor, cállate, porque lo vas a pasar muy mal...)

yo: justamente pensaba en ello éstos días que pego 14 hs. trabajando de segunda a segunda...

c: de esclavo aquí por dos mangos!!! No te sentís mal, aunque sea por tu padre???

(más notas al pie: fuíste, la cagaste burt lancaster....)

yo: pensaba en ello, sabes, mi padre falleció hace unos días y creo que lo que pensaba mientras moría es en la gran decepción de su vida, yo, educado en el San Andrés, directivo publicitario de multinacionales con media vida en Europa, atendiendo un cyber en una aldea de pescadores en una isla en Brasil... (con sotaque irónico español) especialmente porque mi padre hizo un gran esfuerzo para mandarme a mi al San Andrés... mais no solo a mi, a los 5 hermanos...

(siguen las notas al pie: c se pone blanco y empieza a tartamudear)

c: cccooommmmoooo? 5 hermanos en el San Andrés?

yo: pues sí...

(seguimos con más notas al pie: ahora te voy a joder del todo...)

yo: y tu de buenos aires, de dónde?

c: de cabayyyyyyyyyyyyyito

(insisto con las notas al pie: lo sabía, olías a little horse o algo parecido a la legua... y conste en actas que no tengo nada contra little horse)

c: y vos de dónde?

(ahora si la jodiste del todo....)

yo: pues mira, me crié en Olivos, a dos cuadras del San Andrés, pero toda mi familia ahora vive en San Isidro y Palermo Chico... (combinarlo con c algo más pálido si es posible...)

yo: más q' nada porque a mis padres les quedaba más cómodo estar cerca del Boating Club, por el barco, sabes? Y ahora te pido un favor, págame 1 real por los 15' que me debes y mientras, cierra el orto así no hablas más mierda, vai embora y no aparezcas más por aquí... enfrente, en el otro cyber, tienes máquinas.

amén

viernes, enero 09, 2009

Mi padre



Esta madrugada falleció mi padre.

Creo que vá a pasar bastante tiempo antes de que pueda escribir al respecto.

Además del dolor siento una gran confusión, orfandad, soledad, mucho miedo y, a pesar de mis 47 años, desprotección ante al mundo.

No sé, me imagino que lo iré transitando de a poco y que también de a poco las cosas irán ocupando el lugar que les corresponde.

Y como dice una de mis hermanas, también te das cuenta que pasás a ser el "techo" de la generación que te sigue, "el grande" frente a tus hijos sobre todo. De pronto me he hecho, nos hemos hecho adultos.

Debajo, un escrito de sus editores españoles, InÉditor, que refleja muy bien su espiritu.

Desde el cielo venía su historia de un Borges que, una vez cruzada la frontera entre la vida y la muerte, busca resolver una obsesión arraigada en sus entrañas: escribir el poema definitivo, la plegaria que lo libere de sí mismo para siempre. Misión imposible, reservada a espíritus poderosos, los invencibles de la escritura y de la pasión. Pero en literatura, para Borges no hay nada imposible. Fue un acierto que, desde aquel cielo de Gardel, Macedonio Fernández, Bioy Casares y Freud, entre otros, el genio apuntara tan firme hacia un argentino excepcional, vigoroso, creativo y desconcertante, que un buen día del año 1975 comenzó a buscar entre los poemas de Borges las palabras más solicitadas, las más recurrentes, aquellas con las que componer la esencia poética del que había sido genio universal. Y Beilin lo consiguió (para él tampoco había imposibles). Lo consiguió hasta el punto de pasear el recién nacido poema “La espera” por la crítica, por revistas y tratados, siempre con un guiño pícaro pero profundamente honesto. Aunque el poema pasó por auténticamente borgeano, Beilin decidió, como espíritu honorable que era, dar a conocer la verdad de la manera más excelente posible: otorgándole al propio Borges la autoría del poema, cuyo escribano se convertía además en consignatario de la proeza a través de la novela “Se detendrán las aguas de mi río: la novela de Borges”.

Esta maravillosa novela que tuvimos la suerte y el placer de editar en 2005, finalista del Premio Café Gijón de novela en 2004, es el tributo de Armando Beilin al maestro indiscutible. Podría parecer que es un homenaje más a la gran figura, una genuflexión como otras ante la gran divinidad de las letras, pero no: es que Borges fue Armando Beilin durante mucho tiempo, mientras se escribió el poema y mientras se configuró la novela. Beilin lo rescató del otro mundo para cumplir doblemente su deseo: escribir la plegaria que lo liberara de sí mismo para siempre, y contarnos a los lectores esta magnífica historia.

Por eso ahora, una vez que nuestro bienquerido Armando acaba de superar la frontera entre la vida y la muerte, supongo que estará comentando con Borges cómo fueron las cosas por aquí abajo. Los problemas para editar, las dificultades para vender el libro, el cariño que depositó en nosotros (fue amigo hasta el final, además de maestro), la tristeza y amargura del silencio de un libro que no llegó a funcionar. Ahora desde el cielo, en un más allá sin tiempos ni distancias, buscarán entre los dos, medio en broma medio en serio (muy borgeano y beiliniano proceder) a otro espíritu vigoroso, activo y excepcional, quién sabe en qué lugar de Buenos Aires, o de Ginebra, o de un pueblo remoto, para seguir escribiendo novelas y poemas, todas aquellas cosas que se quedaron por decir.

Armando nos enseñó a leer, a escribir; también a vivir y a morir. No hay pena, no hay distancias. Todo en Armando es vida, incluso ahora. Como dijo Borges por su boca: “Resulta algo extraño usar la palabra “vital” cuando están conversando dos muertos”.

Espero que disfrutes mucho de tus partidas al envido, que bebas muchas copas de grappa servidas por el excepcional y amable Mefisto, y que las buenas tertulias celestiales de las que nos hablaste antes de subir a ocupar tu silla sean muy amenas y productivas. Porque seguro que seguirás escribiendo desde allí, divertido, genial, profundo. Con todas las ventajas de vivir sin plazos, con toda la clarividencia que ya intuías y que en cierto modo supongo ansiabas.

Gracias por haber confiado tu inmensa novela, tu tremenda ilusión, a estos pequeños editores. Contigo nos hemos hecho grandes, para siempre.


domingo, diciembre 28, 2008

El Fin del Mundo, según mi padre

COLORIN COLORADO

-¡Basta, pecadores!- gritó. - ¡Estoy cansado de todos ustedes! Pero, sepan que igual como los he creado, así también los puedo destruir! ¡Eso es lo que voy a hacer ahora mismo!

Entonces Dios apoyó el revolver en su sien y disparó.

Así fue como llegó el Fin del Mundo.