jueves, noviembre 17, 2005

Otra vez...

¿Quién me manda abrir la boca
si callado estoy mucho mas guapo?

Esperando un tren.
Algo de prisa, pero no demasiada.

Llega un tren.

Voy a subir al tren.

De pronto,
oooppss ...
unos señores con unos fusiles enormes
(cuando digo enormes no es broma,
eran muy muy grandes)
me cortan el paso
y me dicen que no puedo subir.

Pregunto por qué.
Respuesta:
"Es el Tren del Dinero".

Al no poder creer lo que estaba oyendo,
primera tontería por mi parte:
mientras pensaba en las diligencias
con fusileros cuidando el botín
pregunto
"pero bueno, ¿ésto qué es, el Far West?"
uno de los señores
educadamente
me apunta y me contesta:
no...
mucho peor.

Segundo error mío:
me sale el pete que tengo dentro
al que habitualmente
no puedo controlar
y le contesto:
"pues saludos a Butch Cassidy."

Resultado:
me saltan encima varios señores
muy armados
bien educados
y mientras me ponen
de espaldas
contra la pared
yo
(yo)
les tengo que leer mis derechos.

Leer es una manera de decir.
Me los sé de memoria.

Quién me manda a hablar.

Por supuesto,
luego,
ellos,
todas las disculpas de rigor.

Pero,
y
si alguno de esos fusiles se disparaba?

"Tren del dinero"...
por favor...

Pues,
insisto,
a riesgo de ser pesado.

Saludos a Butch Cassidy, a Sundance Kid
y por supuesto
a
Gary Cooper
y
a
Fred Zinnemann
mientras miramos el reloj...

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