¿Quién me manda abrir la boca
si callado estoy mucho mas guapo?
Esperando un tren.
Algo de prisa, pero no demasiada.
Llega un tren.
Voy a subir al tren.
De pronto,
oooppss ...
unos señores con unos fusiles enormes
(cuando digo enormes no es broma,
eran muy muy grandes)
me cortan el paso
y me dicen que no puedo subir.
Pregunto por qué.
Respuesta:
"Es el Tren del Dinero".
Al no poder creer lo que estaba oyendo,
primera tontería por mi parte:
mientras pensaba en las diligencias
con fusileros cuidando el botín
pregunto
"pero bueno, ¿ésto qué es, el Far West?"
uno de los señores
educadamente
me apunta y me contesta:
no...
mucho peor.
Segundo error mío:
me sale el pete que tengo dentro
al que habitualmente
no puedo controlar
y le contesto:
"pues saludos a Butch Cassidy."
Resultado:
me saltan encima varios señores
muy armados
bien educados
y mientras me ponen
de espaldas
contra la pared
yo
(yo)
les tengo que leer mis derechos.
Leer es una manera de decir.
Me los sé de memoria.
Quién me manda a hablar.
Por supuesto,
luego,
ellos,
todas las disculpas de rigor.
Pero,
y
si alguno de esos fusiles se disparaba?
"Tren del dinero"...
por favor...
Pues,
insisto,
a riesgo de ser pesado.
Saludos a Butch Cassidy, a Sundance Kid
y por supuesto
a
Gary Cooper
y
a
Fred Zinnemann
mientras miramos el reloj...
jueves, noviembre 17, 2005
miércoles, noviembre 16, 2005
Horror
Estaba esperando en la sala de espera
perdón la redundancia
en la consulta de mi médico.
Mientras destrozo el tiempo que, por mas buenos médicos y amigos que sean, te hacen esperar, saco uno de los libros de los cuántos que habitualmente llevo a cuestas.
De casualidad (o causalidad?) hecho mano de uno de mis clásicos: Groucho and Me.
De casualidad (o causalidad?) abro en el capítulo XX.
En la traducción española, ése capítulo se titula "El dilema del paciente".
Por casualidad (o causalidad?) me pongo a leer.
No por casualidad ni por causalidad me comienza a dar un ataque de risa.
Obviamente no podía... reírme.
Estaba esperando al doc...
Y la enfermera no entendía por qué me mordía tanto los labios, la lengua, la nuca y el tobillo derecho, en un gran esfuerzo por no reírme.
Leédlo y váis a saber de que hablo.
(Perdón, pero es algo largo para transcribirlo a éstas horas, no está en internet y mi médico dice que debo dormir más)
Todavía me sigo riendo.
perdón la redundancia
en la consulta de mi médico.
Mientras destrozo el tiempo que, por mas buenos médicos y amigos que sean, te hacen esperar, saco uno de los libros de los cuántos que habitualmente llevo a cuestas.
De casualidad (o causalidad?) hecho mano de uno de mis clásicos: Groucho and Me.
De casualidad (o causalidad?) abro en el capítulo XX.
En la traducción española, ése capítulo se titula "El dilema del paciente".
Por casualidad (o causalidad?) me pongo a leer.
No por casualidad ni por causalidad me comienza a dar un ataque de risa.
Obviamente no podía... reírme.
Estaba esperando al doc...
Y la enfermera no entendía por qué me mordía tanto los labios, la lengua, la nuca y el tobillo derecho, en un gran esfuerzo por no reírme.
Leédlo y váis a saber de que hablo.
(Perdón, pero es algo largo para transcribirlo a éstas horas, no está en internet y mi médico dice que debo dormir más)
Todavía me sigo riendo.
domingo, noviembre 06, 2005
vale...
... como dice alguien...
"If I did it all again
I'd be a nun
The rain was never cold when I was young
I'm still young
We're still young
Life's too short to be afraid
Step inside the sun..."
bien
"If I did it all again
I'd be a nun
The rain was never cold when I was young
I'm still young
We're still young
Life's too short to be afraid
Step inside the sun..."
bien
viernes, noviembre 04, 2005
Y...
... en la misma comida,
otro amigo a quien también quiero mucho,
me escribe en una servilleta:
¡ACUÉRDATE DEL CARÁCTER!
¡EL CARÁCTER SERÁ NUESTRA SALVACIÓN!
NAVIDAD DE ( MMMMHHHHHHH... UN AÑO)
otro amigo a quien también quiero mucho,
me escribe en una servilleta:
¡ACUÉRDATE DEL CARÁCTER!
¡EL CARÁCTER SERÁ NUESTRA SALVACIÓN!
NAVIDAD DE ( MMMMHHHHHHH... UN AÑO)
El Viajero
by Gary Jennings
Me lo dijo uno de mis grandes amigos,
en una dedicatoria a un libro que me regaló,
comiendo en Madrid,
en el Paseo de la Habana.
(por cierto, te quiero mucho, tke care)
"Ya en su día existieron...
Pedro el viajero,
Pedro El Grande,
y ya,
hace años,
gracias al destino y al trabajo,
también existe Pedro El Amigo
¡Qué bueno es volver a verte!
Un abrazo fuertísimo para tí, para tu familia y, como no, para Buenos Aires.
Otro abrazo fuertísimo."
Me lo dijo uno de mis grandes amigos,
en una dedicatoria a un libro que me regaló,
comiendo en Madrid,
en el Paseo de la Habana.
(por cierto, te quiero mucho, tke care)
"Ya en su día existieron...
Pedro el viajero,
Pedro El Grande,
y ya,
hace años,
gracias al destino y al trabajo,
también existe Pedro El Amigo
¡Qué bueno es volver a verte!
Un abrazo fuertísimo para tí, para tu familia y, como no, para Buenos Aires.
Otro abrazo fuertísimo."
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