sábado, junio 12, 2010

¿Por qué Berni es el artista más popular, más cotizado y admirado de la Argentina?

Juanito futbolero
adn

Berni retrató la identidad de personajes paradigmáticos de la gran urbe, pintó la pasión argentina y se aventuró en nuevas técnicas como el gofrado. Testimonio de estas búsquedas es la muestra que se exhibe en el Palacio Duhau

Team de fútbol, impactante obra de 1954
que pertenece a una colección privada

¿Por qué Berni es el artista más popular, más cotizado y admirado de nuestro país? Porque nadie como él se internó en los vericuetos del alma argentina, desde el chico villero de los suburbios, con ojos tristes y cuerpo de chatarra, hasta Ramona Montiel, llegada del interior y encandilada por las luces de la ciudad, versión plástica de la costurerita que dio el mal paso.

El día de la apertura del Mundial de Fútbol, cuando todos los ojos del planeta miran a Sudáfrica, es oportuno reproducir la imagen del Team de Fútbol, su gran fresco futbolero de mediados de los cincuenta que domina el panorama en el Paseo de las Artes del Palacio Duhau. La selección de trabajos, con la curaduría de Luisa Ugarte y Debbie Fridman, incluye piezas centrales de la producción del rosarino, como las matéricas cocinas, dos versiones de Juanito Laguna, una obra de la primera época Naturaleza muerta con mar, y, lo que resulta clave, la colección de gofrados (grabados con volumen) que integraron la recordada muestra Cantos paralelos, exhibida en el Blanton Museo de Austin en 1999, con la curaduría de Mari Carmen Ramírez y la cooperación del Fondo Nacional de las Artes, presidido entonces por Amalia Lacroze de Fortabat.

Con esta muestra, el Paseo de las Artes apunta hacia lo más alto del arte nacional y anticipa lo que se presume será la gran muestra de Berni, si se cumple el proyecto del MNBA de repetir en julio próximo el éxito de la mega anterior, en tiempos de Glusberg, que convocó el récord de 350.000 visitantes.

Fue Antonio Berni quien marcó la cota más alta para una obra de arte argentino cuando Desocupados se vendió en un millón de dólares a un joint-venture de la industria farmacéutica. Volvieron a tensar la cuerda del mercado su Juanito Dormido, Chelsea Hotel y Ramona espera, rematados en Nueva York cuando la fama del rosarino se proyectaba internacionalmente.

No se sabe cómo hubiera seguido el derrotero de este artista genial si un tonto accidente doméstico, al atragantarse con un hueso de pollo, no hubiera terminado con su vida. Pero su legado es enorme, por su vitalidad desbocada, por la capacidad de reinventarse en forma permanente (a la manera de Picasso) y por haber creado un corpus artístico excepcional. Parte de ese legado son estos trabajos que, en su mayoría, integran colecciones privadas. El éxito acompañó siempre a Berni, pero fueron los pibes y mujeres de ojazos negros los que capturaron al comprador ocasional. De eso vivía Berni y guardaba en la intimidad de su casa-taller las obras más jugadas y audaces que fueron, finalmente, las que conquistaron para el pintor un lugar único en la historia del arte.

Parte de ese conjunto eran los cuadros robados un año atrás, cuando viajaban de un depósito suburbano al domicilio capitalino de José Antonio Berni. El hecho ocurrió una mañana de sábado a cuadras de la General Paz. Aunque el cerco informativo se cerró de inmediato (LA NACION subió las fotos a la Web a los pocos minutos), nada se sabe de ese botín, cuyo valor es mucho mayor que el dinero.

El disparador del gran momento Berni en los años noventa fue la compra por parte del MNBA, cuando era secretario de Cultura de la Nación Pacho O´Donnell, de Orquesta típica, un Berni con el que fue tapizada la ciudad toda. La última adquisición de nuestro museo mayor, con Guillermo Alonso como director, fue un Berni mayúsculo el año último en arteBA. La compra, demorada más de la cuenta, puso en evidencia que se viven días de magro presupuesto para Cultura. El cuadro ya es parte del patrimonio nacional. No está de más recordar que un siglo atrás Eduardo Schiaffino, director del MNBA y crítico de LA NACION, viajó a Europa para comprar cuadros y ampliar la colección. Muchos de ellos se exhiben en las salas de pintura del siglo XIX y confirman con su presencia el lugar de trascendencia que el arte ocupaba en la agenda de los políticos.

Como ocupa su lugar en el Park Haytt Palacio Duhau por decisión de sus dueños Marta y Juan Scalesciani, fervorosos coleccionistas, que alentaron desde el primer momento la idea de consagrar un espacio a la exhibición de arte argentino en el cinco estrellas. Ubicado bajo el piano nobile del Palacio Duhau, el paseo es el tránsito obligado de los huéspedes y visitantes, al conectar los accesos por Avenida Alvear y la calle Posadas. En estos días es también un punto de encuentro de los amantes del arte que quieren disfrutar los "bernis" de antología.

Entre otras piezas de rara visibilidad, Ugarte y Fridman ubicaron Mujer con libro, un cuadro excepcional regalado por Berni al Jockey Club de Córdoba, con motivo de una exposición realizada en la ciudad mediterránea. Pero es el Team de Fútbol el que roba todas las miradas. Ese equipo parejo y desparejo, recortado contra el fondo metafísico de un paisaje urbano a la manera de De Chirico, es imperdible. Durante sus años de beca europea, De Chirico marcó la obra de Berni, hasta su regreso a Buenos Aires en la década de 1930, cuando la colaboración con Siqueiros para Ejercicio plástico abrió el camino hacia una nueva matriz estética.

adnBERNI
(Rosario, 1905-Buenos Aires, 1981)
Quizá sea el artista argentino más conocido a nivel mundial, y uno de los más cotizados. Fue considerado "un niño prodigio" y en 1925 viajó becado a Europa. Defensor de las ideas socialistas, se orientó hacia el realismo crítico. Creó los celebres personajes Juanito Laguna y Ramona Montiel y en 1962 obtuvo el Gran Premio de Grabado y Dibujo de la Bienal de Venecia

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