Hace un tiempo, bastante, me propuse dejar de juzgar. Difícil cuando uno es, por personalidad y por deformación ( o formación?) profesional, un crítico contumaz. Para lo bueno y para lo malo. Ello me creó un nuevo problema, algo que antes me preocupaba en lo más mínimo: no soporto que me juzguen. Obvio, tengo que corregirlo.
Nossa tendência de projetar críticas onde não existen vem de hábitos emocionais nâo produtivos. Também é un efeito cármico que resulta de críticas e de julgamentos dos outros no passado. Quando nossa mente está muito acostumada a descobrir as falhas alheias, pressupomos equivocadamente que os outros farâo o mesmo conosco. Temos aqui dos hábitos inúteis a serem abandonados: o primeiro é julgar os outros; o segundo, pressupor que os outros estâo nos julgando.
Thubten Chodron
( Nota: para ti también... como intenté explicarte mil veces - mal - no veas críticas y pelis donde no las hay...)
vale.
ResponderEliminarMi carma es ese .Lo quiero reeducar, pero a veces la tonta sale para afuera...
bj.