viernes, septiembre 28, 2007

Lo que nos hace daño. Luchar. Resistir. Una reflexión.

Una persona muy cercana me escribía acerca de como se sentía y la dificultad que tenía en manejar situaciones que le afectan y desestabilizan profundamente. A continuación parte de lo que le contesté. ¿Por qué lo incluyo aquí? Porque al escribirlo me dí cuenta que es uno de los tantos y tantos temas que a mi me han movilizado siempre y que he trabajado y trabajo mucho pero que pocas veces (como muchas cosas que he trabajado y trabajado mucho) he desarrollado en profundidad (excepto en terapia) fuera de mi cabeza. O sea, en blanco sobre negro, y tengo claro que cuando lo hago me ayuda muchísimo a aclarar lo que pienso y siento. Así que volveré a la sana costumbre de hacerlo y compartirlo.

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Podría comentar mucho acerca de varias cosas que escribes en éste mail, pero hay algo que me hizo ruido. Dices "si las estrategias de lucha ( resistencia?) son las correctas" ...olvídalo, por lo general la resistencia y la lucha, para éste tipo de problemáticas, no vale. Lo único que se puede hacer es enfrentar, razonar y sentir la situación y a partir de ello, trabajar. En mi caso, por ejemplo, hay algunas situaciones en las que no puedo solamente luchar, cerrar los puños y resistir. Tengo que trabajar, pensar, entender y entenderme, cambiar actitudes, permitirme sentir aunque haga daño, angustiarme si hace falta, permitirme momentos de bienestar, hacer las cosas por mi que es la única manera de estar bien y poder hacer cosas por los demás, ser generoso pero un poco egoísta a la vez y tratar de identificar y comprender (la identificación y comprensión son los primeros pasos) para así poder trabajar en lo que me afecta. Resistir ciegamente solo sirve para sentirnos cada vez más impotentes y agobiados.

Y con lo que no se puede cambiar ( dices "el tiempo pasa y las cosas no se solucionan") lo único que queda es cambiar la forma en que esas cosas nos afectan, la percepción que tenemos de ellas ( a estas alturas yo estoy bastante convencido de que la vida se compone más de percepciones que de realidades), intentar comprenderlas, asimilarlas, trabajarlas y darles el lugar que les corresponde. Por ejemplo, yo no puedo cambiar lo que los demás piensan o sienten respecto a mi, ( me quieren, me odian; me creén, no me creén; confían, desconfían, etc) pero si puedo cambiar o manejar la forma en que ello me afecta. Yo no puedo solucionar las cosas que me afectan emocionalmente y están fuera de mi alcance ( una guerra, el sufrimiento infantil, injusticias que vemos y vivimos a diario), pero puedo controlar como me afectan; míralo como círculos concéntricos: en la diana yo... es lo único que puedo modificar, luego mi área de influencia, luego lo que me rodea y así hasta el último circulo, ya exterior, lo que no puedo modificar en absoluto. Pero en la diana estoy yo que puedo cambiar como me afecta todo lo que se ubica en los círculos que me rodean ( más en Inteligencia Emocional/círculos concéntricos/Goleman). Asimismo, yo no puedo solucionar cosas que me afectan directamente pero están en manos de otros ( por ejemplo, que alguien me rechaze) pero si puedo, dentro del dolor, controlar como me afecta ello y que consecuencias tiene en mi.

Se que suena fácil pero te aseguro que no lo es. Requiere mucho trabajo. Terapia ayuda.

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