... la columna de Carmen Rigalt de hoy en El Mundo... "Desde el guindo".
(las negritas son mías)
Alguna perla:
"El primer baremo que utilicé para medir mi propio tiempo (o sea, la edad) tenía relación con las muertes de mi entorno.
Tantas muertes, tanta vida a cuestas.
Durante mucho tiempo solo tuve un muerto en la despensa de mi memoria: el abuelo.
La conciencia de adulta me llegó cuando los muertos crecieron y me salpicaron por todas partes.
Ahora, pasados los años, conozco mas muertos que vivos.
A veces hasta me hago un lío y he de ponerme a pensar si tal persona vive o ya está criando malvas.
La memoria (mejor dicho, la desmemoria) es un mecanismo de defensa.
Yo no quiero morir, pero menos aún quiero que se mueran los míos.
Puesta a pedir, me pido irme la primera."
Tiene razón.
Esta pobre mujer ya llevaba MUCHISIMOS años encima para no poder acordarse de quienes habian muerto y quienes aun no, verdad?
ResponderEliminarPero creo muy buena su opinion al decir "Yo no quiero morir, pero menos aún quiero que se mueran los míos.
Puesta a pedir, me pido irme la primera."
Como bien dijiste,tiene razón.
Y lo que tu acotaste, "La memoria (mejor dicho, la desmemoria) es un mecanismo de defensa.", nada tan cierto como eso!!!
Por que sera que nuestra memoria selectivamente decide que nos acordaremos y que debemos olvidar? Y esto no significa que solo recordamos las cosas agradables que nos han sucedido; muy por el contrario, cuantas veces recuerdas esos recuerdos (y perdon por la redundancia!)dolorosos, aquellos por los que dariamos la vida por olvidar?
Creo que todos nuestros recuerdos, buenos y malos, forman parte de lo que somos; por ello, a disfrutarlos!!, que son el reflejo de lo que hemos vivido y nos indican hacia donde vamos y que buscamos y necesitamos.