viernes, agosto 13, 2010

Me lo mandó mi amiga Marina como regalo de cumple y me hizo reír mucho

No sé lo pormenores políticos, estoy lejos, pero me los imagino... es muy bueno gracias Marina por el detalle de acordarte de mi cumple y mandarme algo tan divertido (divertido para nosotros, a mas de un newman le debe estar quemando la hiel)

La balada de Mauri y los Newman Boys

 Por Juan Forn

Duhalde parece ser el único pez gordo de la política actual que entiende que Macri, más que ser presidente, lo que quiere es haber sido presidente, terminar de una vez su aventura política y volver al único núcleo de pertenencia que reconoce: el de los Newman Boys. Macri ha sido incapaz de armar una estructura propia a nivel nacional porque, como ha repetido tantas veces, sólo puede confiar en “mis únicos verdaderos amigos, los del colegio”. Y a los Newman Boys ni les gusta alejarse mucho de su lugar de origen (léase, trasladarse al interior) ni encuentran en el interior “equivalentes idóneos”, porque los Newman Boys son una entidad famosamente endogámica, incluso dentro de su clase: no sólo se sorprenden de que el resto del mundo no sea como ellos sino que creen que es imposible ser como ellos viniendo “de afuera del colegio”. Tan endogámicos son que ignoran que en su propio medio social son considerados sinónimo de cabezas huecas: el Newman Boy es el equivalente masculino de lo que representan las modelos en el género femenino; el Newman Boy es el epítome del rugbier después del rugby.
A su manera, los Newman Boys saben de sus limitaciones y, durante años, se mantuvieron acotados a dos rubros: el campo y las finanzas. En ambos casos hicieron lo único que saben hacer, que es hacer plata con plata. El problema del Newman Boy es que no sabe qué hacer con la plata: ignora cómo convertir dinero en desarrollo, de la especie que sea. El Newman Boy sólo sabe hacer lo mismo una y otra vez, porque su única referencia, su único modelo, su único espejo son los demás Newman Boys.
Los Newman Boys van juntos al colegio y a la universidad, juegan al rugby juntos y después al golf, se casan y tienen hijos juntos y hasta se separan juntos (son de casarse por segunda vez con la ex de un Newman), viven juntos y veranean juntos (antes era el triángulo Recoleta-La Horqueta-Punta del Este; ahora se sienten federales porque han extendido su radio de influencia hasta Pilar), y por supuesto hacen negocios juntos, y mandan a sus hijos al Colegio Newman y los fines de semana van al Club Newman a mamar el espíritu Newman encarnado en la jornada de rugby dominical.
Cuando los padres de Macri mandaron al nene al Newman fue, por supuesto, para colocarlo socialmente. Pero la mimetización fue tal que el hijo se volvió mucho más hijo del Newman que hijo de su padre, y ahí empezaron los problemas. En lugar de sumarle capital social y presentabilidad a la red de poder del padre, el hijo empezó a sentir vergüenza de la manera en que éste se comportaba, en los negocios y en la vida. Lo veía tal como lo vieron desde el primer día los papás de sus compañeritos del colegio. Hace mucho que Macri mira desde ahí a su padre y al resto del mundo. Es más: estoy convencido de que Macri quiere (si es que todavía quiere) ser presidente para los Newman Boys y en nombre de los Newman Boys. No por ambición propia ni por duelo con el padre, aunque se odie con el padre.
Algo demencial pasó entre Macri y los Newman Boys después de la década menemista y del derrumbe delarruista: como si se hubieran mirado mutuamente y vieran, cada uno en el otro, su destino histórico. Qué habrán pensado: ¿hasta nosotros podemos ser gobierno, si Mauricio pudo en Boca? ¿El país necesita del Newman? En todo caso, una locura. Ahí los tienen diez años después: con una intendencia que les quema en las manos, con nula proyección nacional, con dos zorros viejos como Magnetto y Duhalde quemándoles las cabezas, con unas ganas que ya no saben ni disimular de dejar la política y volverse a sus casas. Cuando los ricos se iban de vacaciones, no fijaban de antemano la fecha de retorno: volvían cuando se cansaban de estar de vacaciones. Macri y los Newman Boys parecen estar sintiendo lo mismo de su temporada en la política, confirmando para el resto del país lo que ya su clase pensó siempre de ellos. Todo un destino histórico.

 

 

 

sábado, agosto 07, 2010

Afinación Diaria De la Conciencia de Kabbalah

SÁBADO, 7 DE AGOSTO DE 2010

La naturaleza del mal es ocultarse porque, si pudiéramos verlo, entonces lo reconoceríamos y nos desharíamos de él. Es por ello que en nuestras vidas tenemos muchas áreas grises que son difíciles de diferenciar.

Pero, cuando llegas al fondo de todo, la vida es simple. Es blanco y negro, bueno y malo, luz y oscuridad.


Sé sencillo. ¿Estás pensando en los demás o sólo en ti mismo? ¿Eres dominado por la duda o la certeza? ¿El juicio dirige tus acciones o existen en ellas unas chispas de misericordia?


Responde estas preguntas para aclarar tus confusiones el día de hoy. 

viernes, agosto 06, 2010

Grupos para escuchar con monóculo y esmoquin

Indie para melómanos
Por: Álvaro Llorca | María Sánchez 

Ya os hemos contado que nunca se nos habría pasado por la cabeza visitar Louisville de no haber sido por un consejo del gran Steve Albini. A él le tenemos que agradecer dos de las cosas más sorprendentes que nos pasaron en todo el viaje: dormir en una funeraria, tal y como contamos ayer, y conocer a Rachel Grimes.


 

Seguramente muchos os estéis preguntando ahora quién demonios es la tal Rachel. De acuerdo, no es que se la pueda considerar una estrella de la música americana, pero esta pianista goza de gran fama y prestigio en círculos restringidos por haber formado parte de Rachel's, un grupo de culto. A pesar de que esta banda de post-rock se halla desde hace cinco años en estado de "profunda hibernación", según reza su página web, muchos todavía le rinden tributo. Nosotros somos dos de sus fieles acólitos, pero no los únicos. Grimes nos contó que, todavía hoy, es rara la semana que no le llegan emails de algún quinceañero japonés o polaco contándole que acaba descubrir a Rachel's y que su música le ha conmocionado profundamente.


En una década de actividad (1995-2005), Rachel's tuvo tiempo de sobra para hacer todo tipo de experimentos y travesuras, como grabar el disco 'Full on night' con Matmos, el famoso dúo de electrónica, y después bautizar el último de sus trabajos con el profético título de 'Technology is killing music' (la tecnología está matando a la música). También publicaron un álbum conceptual dedicado al libro de Pablo Neruda 'El mar y las campanas' en 'The sea and the bells' o pusieron banda sonora a los cuadros del pintor expresionista austriaco Egon Schiele en 'Music for Egon Schiele'.


Fue en este disco donde Rachel's dejaron a un lado las guitarras y se pasaron al cello, el piano y la viola. Cruzaron la frontera hacia el lado de la música de cámara minimalista y su sonido empezó a parecerse más al de compositores contemporáneos de corte decididamente clásico como el polaco Henryk Gorecki o el estonio Arvo Pärt que al de un grupo de rock progresivo. Rachel Grimes ha continuado esta senda en su carrera en solitario. Prueba de ello es que la revista Time Out de Chicago incluyó su debut, 'Book of leaves', en su top 10 de álbumes de música clásica del pasado año. Sin embargo, este trabajo ha sido editado por Karate Body Records, un sello más bien 'indie'. Y medios centrados en música alternativa lo han reseñado positivamente, como Pitchfork, que dijo que el disco era como "el cálido abrazo de un viejo amigo"



Evidentemente, no pensamos que la música clásica sea incompatible con el pop o con el rock, pero conversando con Rachel nos surgieron varias preguntas. ¿Por qué de vez en cuando se dan fenómenos así? ¿Cómo una banda tan cercana a la música de cámara consiguió ganarse el favor de los fans del rock alternativo? ¿Qué tiene que hacer un artista clásico para granjearse a estos oyentes? "Cuando has estado en un grupo de post-rock cambia la forma en que como intérprete después te acercas a la música clásica y viceversa", contesta Grimes. "Se trata de una cuestión de lenguaje y de simplicidad". Una cuestión indescriptible pero palpable que, suponemos, se deja sentir en la música y cosecha nuevas adhesiones. 
El puente que existe entre el post-rock y la música clásica es sólido y cómodamente transitable. Además de Rachel's, ahí están bandas como Godspeed You! Black Emperor para demostrarlo. La propia Rachel Grimes es una buena representante de esta bicefalia, ya que también toca en King's, Daughters and Sons, otro recomendable grupo post-rock radicado en Louisville.
Gustavo Santaolalla, The Evpatoria Report, Shigery Umebayasi, Esmerine, Ryuichi Sakamoto, A Silver Mt. Zion, Michael Galasso... hay varios ejemplos de artistas que se mueven con fluidez entre los dos mundos, consiguiendo que los oyentes se balanceen y alternen entre ambas orillas del río. Tal vez el caso más claro sea el de Michael Nyman, cuyo nombre agradaría por igual a un exquisito melómano con monóculo y esmoquin en el Auditorio Nacional o a la audiencia del Primavera Sound, donde el año pasado compartió escenario con grupos tan antagónicos como Sonic Youth o My Bloody Valentine.
¿Conoces más artistas que combinen la música clásica con otros géneros?
Para saber más:
  • Antes de acabar este post, no podemos dejar de recomendamos 'System / Layers', nuestro álbum favorito de Rachel's. No es fácil de conseguir, pero la búsqueda merece la pena. 
  • El próximo mes Rachel Grimes estará de gira por Europa (no hay fechas previstas en España) para presentar 'Book of leaves' en concierto.
  • En contra de lo que se piensa generalmente Rachel's no fue bautizado así por Rachel Grimes, sino en honor al Toyota Corolla de Jason Noble, guitarrista y fundador de este proyecto.

Barenboim reconquista la Plaza Mayor

Aquí:

http://bit.ly/bW9B4z

La lámpara minera cumple 50 años

Para el que le guste el flamenco...

El Festival de Cante de Las Minas de La Unión, descubridor de talentos del flamenco como Miguel Poveda, Israel Galván o Vicente Amigo, celebra sus bodas de oro

 

http://bit.ly/bW2375