
"En tu fiesta me colé", además de una canción de Mecano, es una versión más ¿suave? de "Hoy no me puedo levantar" (otra canción), el musical. Cambia lenguaje y aspectos de aquella época que los niños/adolescentes de hoy no entenderían y que podrían, además, ser un poco fuertes... para los niños, no creo que para los adolescentes... a su edad cuando nosotros (o al menos yo y eso que creo que no era ningún imbécil) íbamos, hoy ellos ya fueron y volvieron 20 veces. Pero está muy bien para poder compartirlo.¿Compartir qué? No voy a escribir la historia de Mecano ni lo que significó. Pero para muchos de nosotros sus canciones forman parte de ese entramado alucinante que fueron los '80. Y sí, escucharlas transporta, emociona, los recuerdos te pasan por encima a mil x hora. Y como los más chicos, aunque no lo vivieron, conocen algunas de esas canciones, cantarlas con ellos en un musical es divertido. Y las que no conocen, les divierte verte cantarlas.
Así que fuimos con uno de mis hijos e hija. Valió la pena.
Y considerando la época del año, aquí un tema que es un clásico en Nochevieja.
Un concierto del año '91. En el que yo estuve.
'91 ya... que barbaridad.
Y en el reloj de la Puerta del Sol, debajo, imaginemos un 8 en lugar de un 7...
En la Puerta del Sol
como el año que fue
otra vez el champagne y la uvas
y el alquitrán, de alfombra están.
Los petardos que borran sonidos de ayer
y acaloran el ánimo para aceptar
que ya, pasó, uno más.
Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos más para la cuenta atrás.
Hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes
de la cuenta atrás.
Marineros, soldados, solteros, casados,
amantes, andantes y alguno que otro
cura despistao.
Entre gritos y pitos los españolitos
enormes, bajitos hacemos por una vez
algo a la vez.
Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos más para la cuenta atrás.
Hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes de la cuenta atrás.
Y aunque para las uvas hay algunos nuevos
a los que ya no están echaremos de menos
y a ver si espabilamos los que estamos vivos
y en el año que viene nos reímos.
1,2,3 y 4 y empieza otra vez
que la quinta es la una
y la sexta es la dos y así el siete es tres.
Y decimos adiós
y pedimos a Dios
que en el año que viene
a ver si en vez de un millón
pueden ser dos.
En la Puerta del Sol
como el año que fue
otra vez el champagne y las uvas
y el alquitrán de alfombra están.




