sábado, abril 29, 2006

Publicidad, esa gente extra-ordinaria...

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Sí, hubo otros tiempos en la publicidad... antes de la compu, por ejemplo, había mucha mas gente empleada en las agencias, obvio! Como en casi todos los sectores, no? Había personajes, laburos que desaparecieron en la década del '90.

Había un personaje en los departamentos creativos de las grandes agencias que ya no existe mas: el ilustrador. Especie de artista frustrado y artesano. Conocí a uno, Pepe, tan, tan talentoso como tan, tan torpe. En realidad, en una balanza no hubiéramos sabido que pesaba mas. Si sus trabajos de primera o las cagadas que cometía sin cesar. Yo creo que no le echaban porque era como un ejemplo de boludo laburante y talentoso que nos daba letra para que yo llegue aquí, vieron?

Por un decir, el día de la presentación a Lever para uno de sus productos para el pelo (que no voy a decir cual porque no está pagado en este speech) toda la agencia corría, como siempre, con atraso. En la guillotina (la que sirve para cortar cartones, eh!) Pepe estaba secando un boceto con un secador de pelo. Una vez seco, al cortarlo, no advierte que había quedado allí, bajo el filo de la guillotina, el cable a 220 v del secador, al que junto con el boceto, corta con un preciso movimiento. Un flash iluminó a Pepe como si fuera un rayo, le quemó el pelo, le provocó un desmayo, terminó en el hospital con quemaduras de 2do. grado y quedó peladito, peladito. Pero no nos hizo esperar mucho hasta la siguiente torpeza que sucedió menos de un mes después.

Resulta que para el re-posicionamiento de la marca Pepsi se contrató un ilustrador famoso que costó una bocha al cliente (o mejor dicho a la agencia) porque para la presentación, Pepe tenía que colocar a la imagen-ilustrada-original, una peana para que la sostuviera durante la exhibición y análisis del cliente. Pepe se pone a buscar material de descarte para hacer la peana, lo encuentra y comienza a cortar en pedacitos un cartón... que era la imagen-ilustrada-original!!! Hubo un ataque general de pánico mientras Pepe lloraba y explicaba su confusión a lágrima viva.

Pero eso no es todo... como algunos de ustedes saben, para fin de año las calles del centro de Buenos Aires se llenan de papelitos... es una buena oportunidad para tirar por las ventanas todo el material descartable y que lo limpie otro, los papeles que uno odia, en fin, todo lo que hay para olvidar del año que se va. Pepe estaba de lo mas contento: tomó una pila enorme de órdenes de trabajo viejas de hojas de 30 x 40 y al arrojarla por la ventana al vacío el paquete de órdenes no se abrió, cayó en bloque digamos como un ladrillo que hizo landing sobre el techo de un taxi estacionado en la puerta de la agencia. El pasajero abrió la coche y se tiró cuerpo a tierra intuyendo una explosión sobre su cabeza, se levantó, corrió y se refugió en un edificio que estaba custodiado por un policía quien, alarmado por el ruido del ladrillo de papeles ya desenfundaba su arma reglamentaria. El chofer del taxi, mas calmo, baja, mira para arriba, o sea para el frente de la agencia, calcula la distancia hasta donde ve gente asomada, abre el baúl y de una caja saca grandes tornillos y tuercas que, amablemente, decide arrojar contra los cristales de la agencia. Encima, resultó que el pasajero, venía a la agencia!!! Cliente y uno de los mejores amigos del presidente!!!

¿Y qué pasó con Pepe? Cuatro horas mas tarde del incidente continuaba desaparecido. En realidad, todavía seguía encerrado en el baño del último piso.

Ya es hora...

Desde febrero que no escribo aquí. Si en otros sitios: algún cuento, poema, artículo... pero va siendo hora de retomar el blog. Y como nada mejor que sonreír un rato, la próxima entrada es un pequeño stand-up que escribí riéndome de mi mismo, mejor dicho de nosotros, los publicitarios. Que lo disfrutéis.

jueves, febrero 02, 2006

Otra vez el tren pseudo-blindado

... el Tren del Dinero.
Otra vez, esa sensación de Far West.
Tanta ostentación de fierros me confirma lo poco que me gustan las armas. Las huelo a distancia y me alejo al toque. ¿Será bueno ello?
Y me dió que pensar en el asalto de hace poco al banco en Acassuso, San Isidro, Buenos Aires. Increíble. Hasta le compraron pizza a los rehenes y le cantaron el cumpleaños feliz a una de ellas. No le tocaron un pelo a nadie. Se llevaron, mínimo, U$S 25. La policía, desesperada. Y todo un país rezando para que no los pillen.
Alucina, vecina...

viernes, enero 27, 2006

Poesía a Cuatro Manos

Para los que os gusta la poesía, he subido un blog que pretende ser una experiencia que detallo a continuación.

POESIA A CUATRO MANOS
Imitando a los surrealistas, la poesía compartida entre personas que se conocen, permite crear y desarrollar emociones, temas, climas que dejan al descubierto sintonías y nuevas posibilidades en forma y contenido para el género.La técnica consiste en escribir un verso por persona que se oculta al siguiente y así sucesivamente hasta el final.


En: http://www.poesiaacuatromanos.blogspot.com/

Si alguno de vosotros quiere participar, hacédmelo saber.

jueves, noviembre 17, 2005

Otra vez...

¿Quién me manda abrir la boca
si callado estoy mucho mas guapo?

Esperando un tren.
Algo de prisa, pero no demasiada.

Llega un tren.

Voy a subir al tren.

De pronto,
oooppss ...
unos señores con unos fusiles enormes
(cuando digo enormes no es broma,
eran muy muy grandes)
me cortan el paso
y me dicen que no puedo subir.

Pregunto por qué.
Respuesta:
"Es el Tren del Dinero".

Al no poder creer lo que estaba oyendo,
primera tontería por mi parte:
mientras pensaba en las diligencias
con fusileros cuidando el botín
pregunto
"pero bueno, ¿ésto qué es, el Far West?"
uno de los señores
educadamente
me apunta y me contesta:
no...
mucho peor.

Segundo error mío:
me sale el pete que tengo dentro
al que habitualmente
no puedo controlar
y le contesto:
"pues saludos a Butch Cassidy."

Resultado:
me saltan encima varios señores
muy armados
bien educados
y mientras me ponen
de espaldas
contra la pared
yo
(yo)
les tengo que leer mis derechos.

Leer es una manera de decir.
Me los sé de memoria.

Quién me manda a hablar.

Por supuesto,
luego,
ellos,
todas las disculpas de rigor.

Pero,
y
si alguno de esos fusiles se disparaba?

"Tren del dinero"...
por favor...

Pues,
insisto,
a riesgo de ser pesado.

Saludos a Butch Cassidy, a Sundance Kid
y por supuesto
a
Gary Cooper
y
a
Fred Zinnemann
mientras miramos el reloj...