miércoles, noviembre 19, 2008

Juzgar...

Hace un tiempo, bastante, me propuse dejar de juzgar. Difícil cuando uno es, por personalidad y por deformación ( o formación?) profesional, un crítico contumaz. Para lo bueno y para lo malo. Ello me creó un nuevo problema, algo que antes me preocupaba en lo más mínimo: no soporto que me juzguen. Obvio, tengo que corregirlo.

Nossa tendência de projetar críticas onde não existen vem de hábitos emocionais nâo produtivos. Também é un efeito cármico que resulta de críticas e de julgamentos dos outros no passado. Quando nossa mente está muito acostumada a descobrir as falhas alheias, pressupomos equivocadamente que os outros farâo o mesmo conosco. Temos aqui dos hábitos inúteis a serem abandonados: o primeiro é julgar os outros; o segundo, pressupor que os outros estâo nos julgando.
Thubten Chodron


( Nota: para ti también... como intenté explicarte mil veces - mal - no veas críticas y pelis donde no las hay...)

lunes, noviembre 03, 2008

Eu pensava...

...que seu atitude era totalmente irracional, mas quando uma coisa é desta natureza, desconfiamos logo que debaixo desse angu tem carne ou, como teria dito aquela personagem de Shakespeare diante da suposta loucura do Hamlet, I´m afraid there is a method in his madness...

Mas não, infelizmente é loucura. Pura é dura.

Uma pena. Ni para eso você é hábil...

Es verdad...

... a mi me sucedió hace un tiempo.
Y me sigue sucediendo, es un ejercicio diario.
Que pena que a varias personas cercanas ( bah, "oficialmente" cercanas) y que conozco bien, su soberbia y falsedad no se lo permite.
Se lo pierden...

"El Rav [mi padre y maestro] me enseñó temprano: 'el cambio es lo que sucede cuando el dolor de permanecer igual es muy grande'. El momento en que "no podemos soportarlo más" es el momento en que empezamos a dar y a transformar."

En: The Kabbalah Centre